Origen
El índigo, material colorante que fue usado para teñir
textiles en todos los países civilizados, es de origen remoto. Según
la enciclopedia “España Calpe” los antiguos lo llamaron indicus (esto
es indio), de donde se formó la moderna palabra índigo. Los escritores
árabes lo designaron con el vocablo indostaní “NIL” (azul) del cual
se deriva el nombre “añil” que se le da en castellano. En Europa, el
concepto del origen y naturaleza del verdadero índigo era confusa. Se
le tenía como mineral, a causa de su brillo cobrizo. El primero en dar
datos exactos del origen de este tinte fue Marco Polo en el siglo
XIII. Al regreso de sus viajes en Asia, se refirió tanto a la planta
de donde se extrae, como a los métodos de elaboración o procedimientos
de extracción de la tinta.
La información relativa a esta época
indica que antes de utilizarse el añil en escala comercial en Europa,
el colorante usado era llamado “pastel”, que se extraía de varias
plantas del genero “isatis” y al tener conocimiento sobre el añil, el
comercio europeo puso resistencia violenta a su introducción. Sin
embargo, la calidad superior del añil fue venciendo los obstáculos y
se abrió paso hasta que se vendió libremente por el año 1737.
Los
antiguos pobladores de esta región mesoamericana, conocían la planta
denominada “Xiuhquilit” que en idioma nahuat significa “hierba azul”,
palabra que degeneró después en “xiquilite” y “jiquilite”. Conocieron
también la utilidad de dicha planta de la que extraían tinta azul o
“mohuitl”, la cual era muy apreciada para colorear tejidos y adornos o
para otros usos. La utilidad de la planta se extendía hasta la
medicina y el polvo del tronco o raíces aplicadas en forma de
cataplasma a la cabeza de los niños les aplacaba el calor y los
dolores.
En realidad es difícil establecer si el añil se
utilizaba antes de la llegada de los españoles, pero lo que sí es
cierto, es que los mayas ya lo conocían en 1558. Ese mismo año el Rey
de España pidió unas muestras de añil con una recopilación de los
métodos de cultivo y extracción empleados por los cultivos.
Según
el autor Chavalier, un terrateniente español de Nueva Esparta
(México) fue el primer colonizador que emprendió la producción
comercial del añil en América en 1561. El cultivo y procesamiento del
añil a nivel industrial y en grandes proporciones comenzó en el siglo
XVI, ya con nuevos métodos y una mano de obra mayor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario